Cada variante necesita un developer
Mover un bloque o cambiar un texto acaba en un ticket que compite con el roadmap. El test sale semanas después, cuando sale.
Convierte una idea en un experimento vivo el mismo día. El agente construye cada variante sobre tu web real, Bixlow reparte el tráfico y mide, y tú decides con un veredicto en el que puedes confiar.
Los tests A/B de Bixlow comparan el Original de una página con una o varias variantes construidas por un agente de IA como código inyectado, con un reparto determinista en el navegador y un veredicto bayesiano que solo declara ganador cuando hay evidencia suficiente.
Mover el precio y el botón por encima del primer viewport en móvil.
La idea es la parte fácil. Lo difícil es todo lo que pasa entre la idea y un resultado que se pueda defender delante de dirección.
Mover un bloque o cambiar un texto acaba en un ticket que compite con el roadmap. El test sale semanas después, cuando sale.
Alguien cambia el reparto a mitad de test o un visitante cae en dos experimentos a la vez, y el resultado ya no significa nada.
Tres días de buenos números y una captura de pantalla bastan para dar por buena una variante que luego no repite.
La variante sube los clics al carrito y nadie mira que los ingresos por sesión han bajado.
Un test en Bixlow es un modo del workflow: el Original sigue siendo tu página y cada variante es un borrador propio.
Describe el cambio con tus palabras o deja que el agente lo proponga a partir de tus datos: problema, cambio, audiencia y métrica principal.
Cada variante se construye como código inyectado sobre tu web real. La revisas en la vista previa antes de publicar nada.
Eliges los pesos de cada variante y qué parte del tráfico entra en el test. Cada visitante ve siempre la misma versión.
El motor estadístico te dice cuándo hay un ganador real. Al declararlo, esa variante pasa a ser la versión base de la página.
La parte que no se ve en una captura —reparto, exclusión, reinicios— es la que hace que el resultado signifique algo.
El Original y tantas variantes como necesites, cada una con su propio borrador y su historial de versiones.
La asignación se hace en el navegador con un identificador propio, así que es estable entre visitas y no rompe la caché de tu web.
Si cambias el reparto o una variante con el test en marcha, la medición vuelve a empezar desde ese momento.
No es un asistente que te ayuda a escribir CSS. Construye las variantes completas, configura la medición y lee el resultado.
Bixlow Studio diseña la hoja de ruta, construye y lanza los tests cada semana y te los explica, con un estratega aprobando cada paso.
Conoce Bixlow StudioNo. Instalas el script una vez y a partir de ahí el agente construye cada variante como código inyectado sobre tu web. Puedes revisar y editar lo que construye antes de publicar.
Un test puede tener el Original y varias variantes (A/B/n). Cuantas más variantes, más tráfico necesitas para llegar a un veredicto, y el motor estadístico lo tiene en cuenta.
No. La asignación es determinista y se guarda en el navegador, así que cada visitante ve siempre la misma variante del mismo test.
La medición se reinicia desde ese momento para no mezclar datos de dos configuraciones distintas.
El script carga de forma asíncrona y falla en silencio: si no se puede alcanzar a Bixlow, tu web se muestra exactamente igual que sin él.
Los tests A/B forman parte del plan Premium. Los objetivos y la analítica están en todos los planes, así que puedes empezar midiendo y lanzar tests cuando lo necesites.
Instala el script, dile al agente qué quieres probar y revisa la variante antes de lanzarla.
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